| TÃtulo : |
La abadesa de Castro |
| Tipo de documento: |
texto impreso |
| Autores: |
Stendhal |
| Editorial: |
Montevideo : Ediciones de la Banda Oriental |
| Fecha de publicación: |
2000 |
| Número de páginas: |
110 p |
| ISBN/ISSN/DL: |
978-9974-1-0126-5 |
| Idioma : |
Español (spa) |
| Palabras clave: |
LITERATURA FRANCESA NOVELA FRANCESA NOVELA HISTÓRICA |
| Clasificación: |
843 |
| Resumen: |
La abadesa de Castro primera de las novelle que conforman las Crónicas italianas de Stendhal, está considerada un joya literaria. Stendhal arranca con una suerte de prólogo sobre el siglo XVI y la mentalidad de los florentinos. De repente el tono cambia al de un manuscrito que narra un amor imposible entre un bandido bueno, el bravo Julio Branciforte y una joven noble, la bella Elena Campireali. Como si estuviéramos leyendo una suerte de Decamerón, poco a poco la historia adquiere profundidad psicológica, pasa de lo pintoresco a lo dramático. Los personajes cometen errores, son egoÃstas y extremadamente crueles, acciones que se justifican en nombre de ese sentimiento desproporcionado que es el amor en la Italia renacentista. |
La abadesa de Castro [texto impreso] / Stendhal . - Montevideo : Ediciones de la Banda Oriental, 2000 . - 110 p. ISBN : 978-9974-1-0126-5 Idioma : Español ( spa)
| Palabras clave: |
LITERATURA FRANCESA NOVELA FRANCESA NOVELA HISTÓRICA |
| Clasificación: |
843 |
| Resumen: |
La abadesa de Castro primera de las novelle que conforman las Crónicas italianas de Stendhal, está considerada un joya literaria. Stendhal arranca con una suerte de prólogo sobre el siglo XVI y la mentalidad de los florentinos. De repente el tono cambia al de un manuscrito que narra un amor imposible entre un bandido bueno, el bravo Julio Branciforte y una joven noble, la bella Elena Campireali. Como si estuviéramos leyendo una suerte de Decamerón, poco a poco la historia adquiere profundidad psicológica, pasa de lo pintoresco a lo dramático. Los personajes cometen errores, son egoÃstas y extremadamente crueles, acciones que se justifican en nombre de ese sentimiento desproporcionado que es el amor en la Italia renacentista. |
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