TÃtulo : |
El caballero de Alcántara |
Tipo de documento: |
texto impreso |
Autores: |
Jesús Sánchez, Autor |
Editorial: |
Barcelona : Zeta |
Fecha de publicación: |
2011 |
Número de páginas: |
455 p. |
ISBN/ISSN/DL: |
978-84-9872-468-4 |
Idioma : |
Español (spa) |
Palabras clave: |
: LITERATURA ESPAÑOLA NOVELA ESPAÑOLA NOVELA HISTÓRICA |
Clasificación: |
S 110 |
Resumen: |
En el infausto año de 1568, Felipe II vive el momento más arduo de su reinado: en julio muere en Segovia su hijo, el prÃncipe Carlos, heredero del trono, y poco después su esposa Isabel de Valois. Los conflictos en Flandes crecen, los turcos amenazan el Mediterráneo, los moriscos de Granada se rebelan y todo parece ir a peor. Pero el monarca está dispuesto a afrontar los problemas del reino. Prevenido gracias a sus diestros secretarios, pone en práctica su mejor arma secreta: una red de espionaje como nunca ha conocido Estado alguno. Pero no puede fiarse siquiera de su avezado cuerpo diplomático. Los agentes dobles abundan y el peor enemigo, el Gran Turco, dispone a su vez de hábiles informadores. Su Majestad decide entonces acudir a las Ordenes Militares para echar mano de sus nobles y leales miembros: monjes guerreros juramentados que se mantendrán fieles en los mayores peligros. |
El caballero de Alcántara [texto impreso] / Jesús Sánchez, Autor . - Barcelona : Zeta, 2011 . - 455 p. ISBN : 978-84-9872-468-4 Idioma : Español ( spa)
Palabras clave: |
: LITERATURA ESPAÑOLA NOVELA ESPAÑOLA NOVELA HISTÓRICA |
Clasificación: |
S 110 |
Resumen: |
En el infausto año de 1568, Felipe II vive el momento más arduo de su reinado: en julio muere en Segovia su hijo, el prÃncipe Carlos, heredero del trono, y poco después su esposa Isabel de Valois. Los conflictos en Flandes crecen, los turcos amenazan el Mediterráneo, los moriscos de Granada se rebelan y todo parece ir a peor. Pero el monarca está dispuesto a afrontar los problemas del reino. Prevenido gracias a sus diestros secretarios, pone en práctica su mejor arma secreta: una red de espionaje como nunca ha conocido Estado alguno. Pero no puede fiarse siquiera de su avezado cuerpo diplomático. Los agentes dobles abundan y el peor enemigo, el Gran Turco, dispone a su vez de hábiles informadores. Su Majestad decide entonces acudir a las Ordenes Militares para echar mano de sus nobles y leales miembros: monjes guerreros juramentados que se mantendrán fieles en los mayores peligros. |
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