Título : |
La señorita Cristina |
Tipo de documento: |
texto impreso |
Autores: |
Mircea Eliade, Autor |
Editorial: |
Barcelona : Lumen |
Fecha de publicación: |
1993 |
Número de páginas: |
182p |
ISBN/ISSN/DL: |
978-84-264-1225-6 |
Palabras clave: |
LITERATURA ROMANA NOVELA ROMANA FICCIÓN,TERROR |
Clasificación: |
E 50 |
Resumen: |
Eliade sitúa la acción en la ficticia, de la que tan sólo se sabe que está por la campiña danubiana. Allí se yergue la mansión Moscu, casa señorial y eventual lugar de paso para huéspedes. Los últimos miembros del linaje de los Moscu son tres mujeres, la señora que lleva el nombre, Sanda, la hija mayor, y Simina, la niña de nueve años. Bajo su mismo techo residen transitoriamente el pintor Egor Paschievici y el profesor Nazarie, “gloria de las ciencias rumanas” y reputado arqueólogo. En cualquier otro relato del género, no sería difícil identificar a estos dos invitados, más un doctor con afición por la caza que se les une hacia el final, como los protagonistas, en cuanto intrusos y víctimas propiciatorias. La narración omnisciente de Eliade subvierte el canon: si bien Egor resultará ser el foco de los amores de ultratumba, ninguno será personaje principal (aunque sí carnaza). Eliade concede el rol más destacado a la señorita Cristina, su vampiresa. |
La señorita Cristina [texto impreso] / Mircea Eliade, Autor . - Barcelona : Lumen, 1993 . - 182p. ISBN : 978-84-264-1225-6
Palabras clave: |
LITERATURA ROMANA NOVELA ROMANA FICCIÓN,TERROR |
Clasificación: |
E 50 |
Resumen: |
Eliade sitúa la acción en la ficticia, de la que tan sólo se sabe que está por la campiña danubiana. Allí se yergue la mansión Moscu, casa señorial y eventual lugar de paso para huéspedes. Los últimos miembros del linaje de los Moscu son tres mujeres, la señora que lleva el nombre, Sanda, la hija mayor, y Simina, la niña de nueve años. Bajo su mismo techo residen transitoriamente el pintor Egor Paschievici y el profesor Nazarie, “gloria de las ciencias rumanas” y reputado arqueólogo. En cualquier otro relato del género, no sería difícil identificar a estos dos invitados, más un doctor con afición por la caza que se les une hacia el final, como los protagonistas, en cuanto intrusos y víctimas propiciatorias. La narración omnisciente de Eliade subvierte el canon: si bien Egor resultará ser el foco de los amores de ultratumba, ninguno será personaje principal (aunque sí carnaza). Eliade concede el rol más destacado a la señorita Cristina, su vampiresa. |
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