TÃtulo : |
Todos los dÃas |
Tipo de documento: |
texto impreso |
Autores: |
Elizabeth Richards |
Editorial: |
Barcelona : Ediciones B |
Fecha de publicación: |
1998 |
Número de páginas: |
293 p |
ISBN/ISSN/DL: |
978-84-406-8011-2 |
Idioma : |
Español (spa) |
Palabras clave: |
LITERATURA ESTADOUNIDENSE NOVELA ESTADOUNIDENSE |
Clasificación: |
R 23 |
Resumen: |
Leigh está casada, tiene tres hijos y ha conseguido formar una familia en la que todos protestan pero al final colaboran. es una mujer equilibrada y madura, de unos cuarenta años, que sabe compaginar de manera ejemplar las tareas de madre y esposa con su vida laboral, escribe novelas históricas que luego firma otra persona, y se sabe el eje, el sostén, el referente de su familia.
Pero en la vida no todo se puede prever, ni asegurar, porque cuando uno menos lo espera el azar decide intervenir. El dÃa en que Leigh volvió a saber del padre de su primer hijo, afloraron sensaciones que no experimentaba desde la juventud, recuperó la pasión que sólo puede darse en la adolescencia, le asaltó la necesidad de discernir qué está bien y qué no lo está, y descubrió hasta qué punto ella debÃa renunciar a sus sentimientos, a su vida, para preservar la estabilidad familiar que la tradición impone. |
Todos los dÃas [texto impreso] / Elizabeth Richards . - Barcelona : Ediciones B, 1998 . - 293 p. ISBN : 978-84-406-8011-2 Idioma : Español ( spa)
Palabras clave: |
LITERATURA ESTADOUNIDENSE NOVELA ESTADOUNIDENSE |
Clasificación: |
R 23 |
Resumen: |
Leigh está casada, tiene tres hijos y ha conseguido formar una familia en la que todos protestan pero al final colaboran. es una mujer equilibrada y madura, de unos cuarenta años, que sabe compaginar de manera ejemplar las tareas de madre y esposa con su vida laboral, escribe novelas históricas que luego firma otra persona, y se sabe el eje, el sostén, el referente de su familia.
Pero en la vida no todo se puede prever, ni asegurar, porque cuando uno menos lo espera el azar decide intervenir. El dÃa en que Leigh volvió a saber del padre de su primer hijo, afloraron sensaciones que no experimentaba desde la juventud, recuperó la pasión que sólo puede darse en la adolescencia, le asaltó la necesidad de discernir qué está bien y qué no lo está, y descubrió hasta qué punto ella debÃa renunciar a sus sentimientos, a su vida, para preservar la estabilidad familiar que la tradición impone. |
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