TÃtulo : |
Una belleza convulsa |
Tipo de documento: |
texto impreso |
Autores: |
José Manuel Fajardo, Autor |
Editorial: |
Barcelona : Ediciones B |
Fecha de publicación: |
2001 |
Número de páginas: |
316 p |
ISBN/ISSN/DL: |
978-84-666-0112-2 |
Idioma : |
Español (spa) |
Palabras clave: |
LITERATURA ESPAÑOLA NOVELA ESPAÑOLA TERROR |
Clasificación: |
F 90 |
Resumen: |
Secuestrado y sepultado en un zulo, el protagonista intenta comprender porque ha sido elegido como vÃctima y recorre una y mil veces los cinco pasos de su infernal habitáculo.-De no ser por esa caminata diaria, habrÃa enloquecido de pánico y desesperación. Mientras anda, su memoria le trae el consuelo de los viajes que han marcado su vida en el PaÃs Vasco. Pero también lo enfrenta a uno de sus recuerdos mas negros; esos remordimientos y angustias que entre el ajetreo del mundo de los vivos le era fácil eludir. Porque ahora no está vivo, sino enterrado bajo tierra, sin más companÃa que la del secuestrador, que le trae la comida: un hombre encapuchado, capaz de asesinarle sin sentir el menor remordimiento; el demonio de su infierno, si, pero de la especie humana. Una ambiciosa indagación de las relaciones entre humanos, que incluye tanto la brutal negación de la libertad del otro, como su reafirmación gozosa en los festines del amor y la amistad. |
Una belleza convulsa [texto impreso] / José Manuel Fajardo, Autor . - Barcelona : Ediciones B, 2001 . - 316 p. ISBN : 978-84-666-0112-2 Idioma : Español ( spa)
Palabras clave: |
LITERATURA ESPAÑOLA NOVELA ESPAÑOLA TERROR |
Clasificación: |
F 90 |
Resumen: |
Secuestrado y sepultado en un zulo, el protagonista intenta comprender porque ha sido elegido como vÃctima y recorre una y mil veces los cinco pasos de su infernal habitáculo.-De no ser por esa caminata diaria, habrÃa enloquecido de pánico y desesperación. Mientras anda, su memoria le trae el consuelo de los viajes que han marcado su vida en el PaÃs Vasco. Pero también lo enfrenta a uno de sus recuerdos mas negros; esos remordimientos y angustias que entre el ajetreo del mundo de los vivos le era fácil eludir. Porque ahora no está vivo, sino enterrado bajo tierra, sin más companÃa que la del secuestrador, que le trae la comida: un hombre encapuchado, capaz de asesinarle sin sentir el menor remordimiento; el demonio de su infierno, si, pero de la especie humana. Una ambiciosa indagación de las relaciones entre humanos, que incluye tanto la brutal negación de la libertad del otro, como su reafirmación gozosa en los festines del amor y la amistad. |
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